Bruselas, EFE 9 de marzo de 2010
La Comisión Europea (CE) dio a conocer hoy en Estrasburgo (Francia) su nueva estrategia para hacer frente al cambio climático, tres meses después del fracaso de la cumbre de Copenhague, pero admitió que parece poco probable lograr un acuerdo global vinculante a finales de año en la cumbre de la ONU en México.
"Nadie desearía más que yo que pudiésemos dejar todo hecho en México, pero las señales procedentes de varias capitales de grandes (países) emisores desafortunadamente no lo hacen posible", señaló en un comunicado la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedergaard.
El Ejecutivo comunitario explicó que la Unión Europea (UE) está lista para cerrar un acuerdo en México, pero que otros países parecen no estarlo, lo que podría retrasar el acuerdo hasta 2011.
"El cambio climático sólo puede ser controlado si todos los grandes emisores toman medidas", comentó Hedergaard.
Según la comisaria, que ejerció de anfitriona en la cumbre de Copenhague cuando aún era ministra de Clima de Dinamarca, el mundo dejó pasar entonces una "oportunidad única" al no lograr llegar a un acuerdo internacional para sustituir el Protocolo de Kioto en 2013.
Ahora sólo cabe hacer todo lo posible para conseguir "resultados específicos y sustanciales" a finales de año en Cancún (México) y garantizar un acuerdo legal a más tardar en la reunión de Sudáfrica (el año que viene).
En este contexto, el Ejecutivo comunitario propuso hoy aplicar con rapidez los elementos que sí fueron acordados en la capital danesa el pasado diciembre como la entrega de 30.000 millones de dólares (22.143 millones de euros) entre 2010 y 2012 a los países en desarrollo para ayudarles a combatir el calentamiento global, a los que la UE aportará 7.200 millones de euros.
Asimismo, Bruselas se comprometió a trabajar con los Estados miembros y el Parlamento Europeo (PE) para que la UE desempeñe un papel activo en las negociaciones y continúe presionando para lograr un "acuerdo global fuerte y legalmente vinculante en el que participen todos los países".
La CE entiende que para lograrlo es preciso integrar la declaración de Copenhague en el marco de las negociaciones de la ONU, que deberían ser retomadas en abril, ya que a pesar de ser menos ambiciosa de lo que esperaba la UE supuso un paso adelante que hay que aprovechar.
Además sugiere hacer frente a los puntos débiles del Protocolo de Kioto -como las normas para contabilizar las emisiones de los bosques y la transferencia de derechos de emisión no utilizados entre 2008 y 2012-, porque de lo contrario los compromisos de reducción de emisiones de los países industrializados equivaldrían en realidad a cero.
Europa debe, por otro lado, emprender una acción tangible y determinada si quiere ejercer un liderazgo convincente y ser la región del mundo más respetuosa con el medio ambiente, lo que reforzaría a su vez la seguridad energética, estimularía un crecimiento económico "más verde" y crearía nuevos puestos de trabajo.
La 'comunicación' (texto no legislativo) presentada hoy por la CE también señala que es necesario seguir trabajando para desarrollar el mercado del carbono a escala internacional, ya que potenciaría las inversiones ecológicas y facilitaría la reducción de las emisiones mundiales de una forma efectiva desde el punto de vista del coste.
El presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso, por su parte, indicó que tiene previsto presentar la nueva estrategia a los líderes europeos que se reúnen en Bruselas los próximos días 25 y 26 de marzo y pedirles que la apoyen, ya que contiene los pasos necesarios para volver a impulsar las negociaciones internacionales y lograr que otros actores se impliquen en el proceso.
Presentará también en el Consejo Europeo un análisis sobre las políticas que sería necesario poner en marcha si la UE amplía su compromiso de reducción de emisiones para 2020 del 20 al 30 por ciento en relación a los niveles de 1990, un paso que solo dará si otros países desarrollados adoptan medidas equivalentes.
Más adelante, la CE se compromete a fijar una hoja de ruta para guiar los pasos de la UE y lograr que se convierta en una economía baja en carbono en 2050.
Ver: http://www.que.es/ultimas-noticias/sociedad/201003091903-propone-medidas-tras-fracaso-copenhague.html |