Bolsonaro arremete contra tierras indígenas en Amazonía brasileña

Bolsonaro arremete contra tierras indígenas en Amazonía brasileña

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, presentó este miércoles un proyecto de ley que abriría la posibilidad de realizar minería y construir hidroeléctricas al interior de las reservas indígenas de la Amazonía brasileña. El proyecto es parte de las políticas económicas del ultraconservador.

Según declaró Bolsonaro, la Constitución brasileña contempla el abrir estas actividades en tierra indígena mediante el artículo 238; que establece el aprovechamiento de recursos hidráulicos, la búsqueda y extracción de riquezas minerales, sin embargo no se había reglamentado hasta el momento. El documento presentado debe ser revisado por los plenos del Senado y la Cámara de Diputados.

El proyecto se presenta a poco menos de un mes de que Bolsonaro anunciara también legalizar la exploración de gas y petróleo en tierras indígenas. En dichas tierras se encontrarían metales como oro, cobre, tantalio, hierro, níquel y manganeso.

«ESTAMOS GUERRA»

A mediados de enero, 600 líderes indígenas se reunieron en la reserva indígena de Mato Grosso, donde evaluaron la situación de arremetida contra sus derechos territoriales y culturales. Los representantes decidieron denunciar al presidente por ecocidio, etnocidio y genocidio.

Bolsonaro llegó al poder con la ayuda de varios sectores que tenían en la mira a las reservas indígenas y las riquezas que dentro de estas se encuentran. Es por ello que, desde su campaña, Bolsonaro prometía que las reservas indígenas, protegidas actualmente por ley, son demasiado grandes y por ello se debían abrir a actividades que generaran dinero, como la minería y la agricultura.

En Brasil se calcula que existen 800 000 indígenas, distribuidos en 225 pueblos indígenas. Ellos habitan al interior de las reservas, que suponen el 14% del territorio de Brasil.

ECOCIDIO

Bolsonaro se ha mostrado reticente a las evidencias de la crisis climática en repetidas ocasiones y lo ha demostrado en sus políticas. Asimismo, el ultraconservador es responsable político por una de las catástrofes ecológicas más recientes.

Entre agosto y setiembre de 2019, se produjeron en Brasil 30 901 incendios forestales causando indignación a nivel global. La destrucción de los bosques respondía a las declaraciones del presidente que promovían la apertura de tierras para agricultura extensiva.