5 razones para aprobar la “Ley de Transición Ecológica”

5 razones para aprobar la “Ley de Transición Ecológica”

Bajo el título “Ley de Transición Ecológica”, se presentó la iniciativa legislativa que pretende declarar la emergencia climática en el Perú, disminuir progresivamente la dependencia de los hidrocarburos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del país. En esta nota te presentamos cinco razones para que este proyecto de ley sea aprobado en el Congreso.

Antonio Zambrano, coordinador nacional del Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático en Perú señala sobre la propuesta que “en medio de la crisis climática que amenaza con desatar un futuro de crisis sanitarias diversas, el Estado peruano abre un debate hacia el camino de la transición ecológica integral”.

INICIATIVA CIUDADANA

El Proyecto de Ley fue elaborado como parte de una iniciativa ciudadana liderada por MOCICC, que durante los últimos meses recogió las opiniones de distintos colectivos y gremios de trabajadores así como estudiantes universitarios, pescadores, jóvenes, entre otros actores sociales. La propuesta fue llevada ante la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Ambiente y Ecología del Congreso y finalmente fue presentada para su discusión en comisiones por el Congresista Lenin Bazán.

“El Proyecto de ley 06935 pretende contribuir a acelerar los procesos de mitigacion y adaptacion del estado peruano en su matriz energética y asegurar un futuro sostenible y soberano en el más corto plazo, mejorando la economía y sentando las bases para un futuro justo a todos los pueblos del Perú”, explica Antonio Zambrano al respecto

La «Ley de Transición Ecológica» propone migrar hacia fuentes de energía limpias como las energías renovables no convencionales: solar, eólica, geotérmica, etc. y terminar la oferta de combustibles fósiles, eliminando la oferta de lotes de hidrocarburos que no hayan sido adjudicados. Además prevé la implementación de planes de ahorro y eficiencia energética,  y establecer un precio a las emisiones de carbono, en un proceso progresivo con un horizonte al 2050.

Aquí te presentamos 5 buenas razones por las que la “Ley de Transición Ecológica” es clave para pensar el futuro del país:

1. No más dependencia económica de los hidrocarburos

La economía peruana depende, innecesariamente, de la comercialización de los derivados del petróleo y por tanto de la variación de los precios internacionales del petróleo. El estado peruano pierde millones de soles en estas fluctuaciones cada año. Teniendo en cuenta que estos recursos fósiles son escasos, contaminantes y no renovables , es necesario iniciar un proceso de separación o desacoplamiento económico, al mismo tiempo que ganamos mayor control sobre nuestras divisas.

Entre 2009 y 2019, la producción diaria de petróleo disminuyó de 71 mil barriles a poco más de 52 mil barriles. A este ritmo, las reservas de petróleo evaluadas por el Ministerio de Energía y Minas alcanzan para aproximadamente 24 años.

En el caso del gas natural, en el año 2030 se inicia una pendiente de reducción de la producción y un agotamiento de las reservas, lo que llevará a un proceso de restricciones al suministro de gas o la necesidad de importar cada vez una proporción mayor de lo destinado a nuestro consumo local. Por ello, el gas metano, denominado gas natural, debe permitir rápidamente transitar hacia fuentes renovables y limpias que lo reemplacen íntegramente. 

2. Podemos aprovechar las enormes fuentes limpias que tenemos

Perú tiene gran potencial para desarrollar energías renovables que permitiría satisfacer las necesidades de toda la población, si se realizara un aprovechamiento de acuerdo a las potencialidades del territorio. 

Sin embargo, en la actualidad el país genera apenas 280.5 megawatts de potencia en base a energía solar una cifra marginal de nuestra matriz que supera los 7000 Mw. Asimismo, de un potencial total de 22 450 MW de energía eólica que podría aprovecharse en Perú, solo se utiliza el 1.8%, es decir, un promedio de 400 MW. 

En cuanto a potencial geotérmico, el Perú tiene un total de 3000 MW que equivale al 50% de la potencia que el país necesita, que no es aprovechado.

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3. Menos emisiones contaminantes y menos pasivos ambientales

Perú no es uno de los países que genera grandes emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), sin embargo, la extracción y explotación de combustibles afecta los múltiples ecosistemas frágiles que se encuentran en el territorio, como la Amazonía y los glaciares. Según el último informe realizado por el MINAM, hasta el 2014 el 30% de las emisiones nacionales provenía del sector energía.

A ello se suman los pasivos ambientales que genera la extracción de hidrocarburos en el país. Así, entre 2000 y 2019 se produjeron 474 derrames de petróleo solo en la Amazonía, además, se cuentan más de 2000 lugares impactados por la actividad petrolera y un aproximado de 3 mil pasivos ambientales por explotación de hidrocarburos.

4. Mejores y más justas fuentes de financiamiento y más energía descentralizada 

Hasta el 2017 el 19% de la población rural y el 5% de la población urbana en el Perú no tenía acceso a la energía eléctrica, según el INEI. Frente a ello, la normativa propone reivindicar los derechos de la ciudadanía en la generación de energía, proponiendo la creación del Fondo para la transición Ecológica. Dicho fondo financiará la creación de cooperativas y empresas comunales de generación eléctrica, en base a energía renovable y permitir el acceso universal a la energía. 

A la par, el fondo propuesto será destinado a la remediación y reparación de los pasivos ambientales generados por la actividad hidrocarburífera cuyos responsables no puedan ser identificados y el 30% se destinará a la implementación de mecanismos de redistribución por servicios ecosistémicos, así como de secuestro y almacenamiento de carbono que eviten la deforestación, en favor de pueblos indígenas u originarios. 

5. Generación de empleo local

Una transición energética permitiría generar trabajo a nivel local, pues actualmente la generación descentralizada con recursos energéticos renovables crean puestos de trabajo en usos productivos que van desde el agroprocesamiento y atención sanitaria, hasta las comunicaciones y el comercio en las comunidades locales. 

Solo a nivel mundial se calcula que el sector de energías renovables generó empleo para 11.5 millones de personas hasta 2019, según la Agencia Internacional de Energía Renovable – IRENA. Mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo habla de millones de posibles puestos en esta industria solamente para América Latina, que permitiría potencialmente salir de la crisis económica con un pacto verde en la región.

El IRENA calcula que, si en 2030 se logra que el 36% de la oferta energética mundial sea por energías renovables, se dará trabajo a más de 24 millones de personas y la economía global crecería en 1.1%.

Descarga el Proyecto de Ley AQUÍ.