¿A quiénes beneficiaría la modernización del Oleoducto Nor Peruano?

¿A quiénes beneficiaría la modernización del Oleoducto Nor Peruano?

Ayer se publicó en el diario oficial el Peruano la Ley N° 30993, que declara de interés nacional la consolidación y modernización del Oleoducto Nor Peruano- ONP. La norma establece ampliar la extensión e incrementar su capacidad de transporte y rentabilidad del ducto y complementar el Proyecto de Modernización de la Refinería de Talara.

«Hay que pensar a quién beneficia la ampliación del oleoducto y qué ocurre con las comunidades que ya están afectadas por más de 40 años por las operaciones petroleras», cuestiona Antonio Zambrano, coordinador del área de «Energías limpias» de MOCICC. Si bien la norma incluye la conservación del medio ambiente, no da detalles de cómo se realizaría por ser declarativa.

Según Zambrano, en los últimos 20 años de democracia, las declaraciones de interés nacional han estado relacionadas a casos de corrupción, sirviendo para evadir supervisiones y el debido proceso, motivo por los que ahora expresidentes están presos o investigados.

“Lo que realmente se quiere es ampliar el oleoducto hasta el lote 39 y lote 67, lo cual no tiene nada de moderno, no hay planes de cambiarlo sino que lo único que se procura es mejorar la rentabilidad de dos lotes, por supuesto no en beneficio de la población sino de las empresas concesionarias de esas zonas de explotación sumamente sensible y vulnerable a la contaminación”, explica.

A nivel global los oleoductos, su construcción, modificación o «modernización», encuentra oposición especialmente de las comunidades cuyo territorio afecta debido al impacto ambiental y social que generan. Esto ocurre en simultáneo en países con estándares más exigentes que el Perú como Canadá donde, incluso con la más alta tecnología, se considera sumamente contaminante. 

BENEFICIARIOS

Actualmente son apenas un puñado las empresas petroleras que tienen concesionados los lotes petroleros que operan en la Amazonía norte y apenas dos (lote 192 y lote 8) se encuentran conectadas de manera directa, las otras tienen que llegar al Oleoducto desde zonas más alejadas para transportar el crudo hacia las refinerías de la costa.

Las empresas que realizan actividades en el territorio amazónico actualmente son Pluspetrol, de capitales argentinos, en el lote 8; la francesa Perenco, en los lotes 67 y 39; Frontera Energy en el lote 192 (ex1Ab) y PetroTal en el lote 95, las dos últimas de capitales canadienses.

Pueblos achuar del Pastaza y wampis se oponen al ingreso de petrolera Geopark en el lote 64 / Foto: FENAP

A estas se sumaría la empresa chilena Geopark en el lote 64. Pese a que recientemente retiró su Estudio de Impacto Ambiental detallado, en respuesta a las 172 observaciones realizadas por el Servicio de Certificación Ambiental – SENACE y al rechazo de los pueblos indígenas wampis y achuar del Pastaza.

Estas empresas serían las principales beneficiadas con la ampliación del ONP, ya que podrían aumentar su producción. A octubre de 2018, Petroperú declaraba que también recibirían beneficios con la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos, cuyo predictamen se encuentra en debate en las comisiones del Congreso.

DERRAMES

Al menos 108 derrames de petróleo han ocurrido, en las más de cuatro décadas de operación del Oleoducto Nor Peruano. Entre 2016 y 2019, se presentaron 43 «contingencias», según la página de Petroperú.

Los continuos derrames dañaron no solo la diversidad amazónica y el paisaje, sino también a los pueblos indígenas cuyo territorio atraviesa el oleoducto.

«Afecta no solo a los indígenas, sino a la humanidad, porque la contaminación se levanta por el aire y el agua», explica Wrays Pérez, pamuk del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis – GTANW. Para el líder amazónico hay dos medidas urgentes que el Estado debe asumir: reparar completamente el oleoducto y establecer medidas de remediación e indemnización a las comunidades que han sido afectadas por el impacto de la industria petrolera.

Con este antecedente, y con la proyección de una ampliación Antonio Zambrano señala que «si se aumenta el volumen de petróleo transportado, los daños ambientales por un derrame podrían ser mayores».

ANATOMÍA DEL ONP

El Oleoducto Nor Peruano inició sus operaciones en el año 1977. Atraviesa 1106 kilómetros en territorio amazónico, andino y costero, con un ducto principal que cuenta con 854 km desde San José de Saramuro hasta el terminal de Bayóvar, en Piura; y el Oleoducto Ramal Norte de 252 km que transporta el crudo del lote 192 (ex 1AB) desde Andoas.

Durante su recorrido hacia Piura, el ONP cuenta con 9 estaciones, cuatro de estas recolectoras, donde también se realiza el bombeo de crudo. 

En octubre de 2018, Petroperú había iniciado la “modernización” del oleoducto con 200 millones de dólares de capitales propios. Se había previsto la instalación de válvulas automatizadas para aislar fugas y reforzar 180 puntos débiles detectados por la empresa Rosen, contratada para la inspección interna luego de los numerosos derrames ocurridos en la Amazonía. 

Asimismo, proyectaban que para el 2021 se tendría una infraestructura “moderna” del oleoducto, con miras a incrementar la producción de crudo en los lotes amazónicos.

Mapa del Oleoducto Nor Peruano en la actualidad. / OEFA