El cuidado de nuestra Casa Común: desafíos durante y después del Coronavirus

El cuidado de nuestra Casa Común: desafíos durante y después del Coronavirus

En el marco del Día de la Tierra , se llevó a cabo el 22 de abril  este Webinar  coorganizado por el Capítulo Peruano del Movimiento Católico Mundial por el Clima, el Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (MOCICC) y el grupo internacional  “50 Aniversario del Día de la Tierra”.

Buscando promover una reflexión compartida acerca de la situación actual de la Tierra, de la humanidad y especialmente de los más vulnerables y de lo que ella nos plantea hoy en medio de la pandemia y hacia el futuro, el evento tuvo como expositor al conocido biólogo y ecologista Ernesto Raéz,  profesor de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y comprometido  asesor de diversos movimientos climáticos y comunidades amazónicas.

Al inicio de su  interpelante exposición titulada “El Día de la Tierra 2020: El cuidado de nuestra Casa Común en medio de la crisis ecológica”,  el ponente resaltó que este año el Día de la Tierra adquiere características muy especiales y transmitió su testimonio personal  en estos días de cuarentena,  que nos invitan al reencuentro con nosotros mismos, con los demás y con la naturaleza.

Los virus como seres inertes y la responsabilidad humana

Ráez pasó luego a hacernos tomar conciencia de la presencia múltiple y  permanente de los  virus, seres inertes, invisibles, que no tienen vida y por tanto no pueden morir. Incluso en nuestro genoma tenemos genes virales que son importantísimos para el desarrollo de la placenta. Estos empezaron a insertarse en los vertebrados hace millones de años, mucho antes de la existencia de los seres humanos. Dentro de nuestro organismo habitan en paz millones de hongos y bacterias y más de mil millones de virus. Cada vez que respiramos entran a él muchos virus y solo uno que otro nos causa problemas.

Muchas enfermedades de hoy se deben a  nuestras formas de vida modernas (aglomeración en las ciudades, reducción del esfuerzo físico, uso masivo de sustancias nocivas en la agricultura y el procesamiento de alimentos, prácticas de abuso de antibióticos en la medicina, la contaminación ambiental y el uso y comercio de especies silvestres) todo lo cual configura la crisis ecológica actual de la que esta pandemia es sólo una manifestación más.

“No son los animales “malos” los que nos transmiten las enfermedades. Son determinadas decisiones y acciones humanas las que propician la transmisión de entes patógenos”-enfatizó-, pues transforman los ecosistemas con el afán de  extraer recursos y establecerse en el lugar.

El virus no es un “agente” que nos “acecha”, sino un ente pasivo. Su origen zoonótico  tiene que ver con las inadecuadas  formas de relación humana con la naturaleza,  con la fauna y el uso excesivo de carne y comercio de animales. La pandemia en última instancia responde a lo que el papa Francisco llama el “paradigma tecno económico” que a la vez implica las profundas desigualdades sociales generadas por el sistema y la civilización global.

¿Qué podemos hacer?

  • En el corto plazo, Ráez nos invita a fortalecer nuestro pensamiento crítico y resistir a la tentación de usar el recurso bélico ante el virus. La “guerra”-nos dice- ha de ser contra la ignorancia, la injusticia y el egoísmo: el pensar que “si a mí me va un poquito mejor…qué me importa si a otro le va mal”. Ahora descubrimos que si a otro le va mal…a mí también y viceversa! Nos exhorta a la responsabilidad tanto en la mente, para afirmar la verdad, como en el comportamiento, tomando las medidas de distanciamiento físico ( no emocional!- recalca),de higiene, uso de mascarillas etc.
  •  A mediano y largo plazo, nos plantea el reto de evitar volver a la “normalidad” anterior y no  tener miedo a ser llamados “radicales” por ello. Aclara el verdadero sentido de esa palabra: regresar a las raíces, a lo más profundo, no desarraigarse… Ello supone desarrollar prácticas socialmente solidarias y ecológicamente responsables en el ámbito  personal, familiar , y colectivo (trabajo, estudio y sociedad en general) y contribuir a diseñar un mundo más verde, justo y seguro.

La exposición terminó con la referencia al legado de Francisco de Asís y al mensaje del Papa Francisco  en Laudato SI sobre el “misterio gozoso” del mundo y que-recordándonos la Carta de la Tierra-nos señala que como nunca antes en la historia, “el destino común nos llama a un nuevo comienzo” y nos invita a “una nueva reverencia ante la vida por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad, por  el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida”.

Propuestas y reflexiones  surgidas en el diálogo

En el diálogo realizado a continuación entre los/as participantes y el expositor, se compartieron importantes inquietudes y propuestas tales como:

                -La urgencia de tomar acciones específicas para asegurar la cosecha y el año agrícola en el campo considerando la cosmovisión y sabiduría de los campesinos. La pequeña agricultura familiar alimenta a la mayoría de la población peruana y es el medio de vida de los que trabajan en ella. Así mismo, esta situación de inseguridad en la que se encuentran, pone más en evidencia lo lejana que está la visión urbana, de la realidad del campo, las enormes desigualdades existentes (los intermediarios se llevan la mayor parte y los productores reciben muy poco).Debemos, con información concreta, dirigirnos a las autoridades del M. de Agricultura y de las Regiones y Gobiernos Locales apoyando y coordinando con   las organizaciones agrarias y los grupos de Economía Solidaria. Así mismo, es el momento de impulsar una política de desarrollo agroecológico. El modelo “moderno” de agricultura es negativo para el suelo y la diversidad (exceso de pesticidas, de abonos nitrogenados derivados del petróleo etc.)

            -Estar atentos para no permitir que la reactivación económica levante las salvaguardas ambientales (está ocurriendo en Estados Unidos), las salvaguardas laborales y en general, que sea pretexto para volver a los abusos de una economía basada en el afán de ganancias. Se propuso que tendría que formularse un” Plan Integral para la reactivación económica sostenible”

            -Redoblar las iniciativas para lograr la transición energética y para detener el extractivismo depredador.

            -La situación de distanciamiento físico  nos llama a trabajar el tema de nuestra corporeidad y reinventar nuestras formas humanas de sentir y expresar cercanía entre unos y otros.

Finalmente, se concluyó expresando la voluntad de sumar nuestros  esfuerzos para desarrollar propuestas concretas en relación a los temas tratados, buscando el diálogo con las autoridades y la opinión pública para obtener los urgentes  cambios de políticas, estructurales y de comportamientos, siendo conscientes que si bien éstos no se darán de la noche a la mañana, nuestro compromiso es necesario para lograr avances en esa perspectiva.

Links de para DESCARGA de materiales:

https://drive.google.com/open?id=1bsXkfYTh05YFZJeXx9hlEoH2juuTFWLF

Video del ZOOM

https://drive.google.com/file/d/12Xcr79I5PLKqz5WRYV_Rvej-tdWMCPaT/view?usp=sharing