NSA: Proteger los territorios indígenas para lograr compromisos del Acuerdo de París

NSA: Proteger los territorios indígenas para lograr compromisos del Acuerdo de París

Un estudio publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos – NSA afirma que, para lograr los objetivos del Acuerdo de París, es necesario apoyar la gestión de la tierra de los pueblos indígenas de la Amazonía. Los autores indican que los países de la región solo podrán cumplir sus Contribuciones Nacionales Determinadas – NDC si los pueblos indígenas y comunidades locales tienen la capacidad de mantener el bosque en pie.

El artículo titulado «El papel de la conversión, degradación y perturbación de los bosques en la dinámica del carbono de los territorios indígenas y áreas protegidas de la Amazonía«, confirma que las emisiones en tierras controladas y habitadas por pueblos indígenas es menor que en tierras con otros derechos otorgados. Esto debido a que los pueblos indígenas han impedido la deforestación y, por tanto, las emisiones de gases de efecto invernadero son menores.

La NSA calcula que se necesitaría un 60% de reducción de gases de efecto invernadero para mantener el calentamiento global por debajo de los 2°C. Este porcentaje se alcanzaría reduciendo la deforestación y degradación de los bosques, ampliando las capacidades de reforestar o restaurar de las porciones ya afectadas. 

Según el estudio, las tierras indígenas y las áreas naturales protegidas almacenaron más de la mitad del carbono de la región el año 2016, con muy poca pérdida. «Se requiere una mayor protección política y apoyo financiero para la gestión de las tierras de pueblos indígenas y comunidades locales», explican los autores del estudio.

AMENAZAS EN EL TERRITORIO

Foto: Jacob Balzani

Se estima que 1.7 millones de personas de 375 pueblos indígenas viven en territorios indígenas y áreas naturales protegidas de los nueve países que abarca el bioma amazónico; protegiendo más de la mitad del total del territorio amazónico. Sin embargo, los pueblos indígenas no tienen seguridad sobre su territorio, establecen los autores del artículo.

Se calcula que una cuarta parte de las tierras indígenas reconocidas se superponen a concesiones otorgadas a actividades extractivas como minería e hidrocarburos. Asimismo, la tala forestal insostenible y la deforestación está en aumento en los nueve países de la cuenca amazónica. En especial en Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú.

“Las tierras indígenas y las áreas protegidas son cada vez más vulnerables a los procesos de degradación y perturbación de los bosques, provocando la disminución del almacenamiento de carbono”, explican. Sin embargo, en muchos casos, los impulsores de la degradación forestal se originan fuera de las tierras protegidas pero tienen impactos experimentados dentro de las tierras indígenas y protegidas.

El estudio señala que algunas impulsores de degradación son las concesiones activas de petróleo y las carreteras de acceso, con la consecuente colonización y tala ilegal. Otros impulsores serían la extracción ilegal de recursos, las sequías inducidas por el clima y los incendios forestales.

PROTEGER LOS DERECHOS Y LA AMAZONÍA

Foto: Marlon Flores

El debilitamiento de la normativa ambiental, de protección de derechos indígenas juega en contra y es una amenaza para los pueblos indígenas. Ya que los Estados apuestan por demandas de tierras, energía y recursos minerales de la región. «Revertir esta tendencia es fundamental para el futuro de los bosques amazónicos que amortiguan el clima y el éxito del Acuerdo de París», recomiendan los autores.

Por ello, los investigadores recalcan que es necesario crear medidas eficaces para la gestión de recursos, aplicación de la ley y mitigación climática. Y señala como responsables de la pérdida de bosques a factores como la agitación política, inestabilidad económica, presiones del mercado e impactos del cambio climático.

«Se necesitan renovados esfuerzos regionales para fortalecer la aplicación de la ley a fin de evitar actividades extractivas ilegales dentro y alrededor de las tierras indígenas y las ANP», concluyen.

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