Sector transporte es uno de los mayores desafíos para la transición energética en América Latina

Sector transporte es uno de los mayores desafíos para la transición energética en América Latina
  • Documento: «Sociedad y energía construyendo la transición energética desde los pueblos y comunidades. Casos: Brasil, Perú y Bolivia», presentando en el FOSPA, busca aportar y generar un debate en torno a la transición de energías renovables.

La actual crisis sanitaria por la pandemia de la COVID-19 ha resaltado las problemáticas sociales y debilidades políticas, convirtiendo este momento en un desafío y una oportunidad para transitar hacia alternativas sociales. Siendo, uno de los peligros que los países retomen sus prácticas extractivas como estrategia de recuperación económica y como excusa de la lucha contra la pobreza.

En este contexto, publicaciones como la de «Sociedad y energía construyendo la transición energética desde los pueblos y comunidades. Casos: Brasil, Perú y Bolivia, de Tania Ricaldi Arévalo, investigadora CESU-UMSS y GTCCJ Bolivia, el cual fue presentado el pasado miércoles 14 de octubre en el ciclo de conversatorios del Foro Panamazónico, ayudan a entender y construir un debate sobre la transición a energías renovables, pero con un enfoque comunitario, que entienda estas energías como un bien común y no como una mercancía.


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La especialista durante su intervención mencionó que existe una crisis energética, la cual es una manifestación de una crisis global, que interactúa además con otras crisis, como la pandemia. Es por ello que en este contexto busca introducir el concepto y la necesidad de la transición energética.

Tania Ricaldi resaltó una serie de puntos importantes, como el gran predominio y dependencia de las fuentes fósiles en la producción energética que tiene Bolivia, con un 95%, Perú con un 80%, mientras que Brasil que ha empezado a incluir fuentes renovables alcanza un 54% y en su producción de electricidad a base de energías renovables, tiene un 63%, en el caso de Perú alcanza 55%, y para Bolivia un 23%. Asimismo, señaló que se debe entender que el consumo de la energía es más que la electricidad, y que fijarse solo en esta, invisibiliza lo otros sectores que también la producen.

La investigadora también destacó que el sector transporte es uno de los mayores desafíos para la transición energética que se propone, pues su consumo final representa un 58% en Bolivia, 45% en Perú y 36% en Brasil. En el segundo lugar, se encuentra el sector industrial y en el tercero, el sector residencial, los cuales deben ser prioritarios para transitar nuevas formas de producción y consumo de energía.

“Debemos romper con esta visión reduccionista de lo que es la transición energética, solo se piensa en la electricidad y el paso de fuentes fósiles a renovables. Y la lógica capitalista se mantiene, siendo sus víctimas, mujeres y pueblos indígenas, los mismos de siempre. El hacer de la energía es un derecho, es hacer de esta una oportunidad de vida, hacer comunidades energéticas encaminadas a identificar necesidades energéticas y fomentar procesos de gobernanza que devuelva a la población sus decisiones energéticas en términos de cómo gestionarlas. Es decir, hacer de la transición energética una economía para los pueblos, y no para unos cuantos”, concluyó la coordinadora nacional de GTCCJ Bolivia. 


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Asimismo, el especialista Antonio Zambrano, coordinador nacional del Movimiento Ciudadano Frente al Cambio Climático – Perú, agregó que se debe hacer una transición energética que beneficie a las comunidades, que profundice a la democracia, pero no de baja intensidad y que permita decidir con soberanía de qué forma interconectamos la energía de los pueblos. 

Por su lado, Joílson Costa, coordinador del Frente por una Nueva Política Energética para Brasil, indicó que la transición energética es necesaria para que la matriz energética mundial cambie. Y que es fundamental que la población entienda la energía como una política pública, y se reivindique con un precio justo y de factor sostenible.

Adriana Montero, coordinadora nacional del Grupo de Trabajo Cambio Climático y Justicia – Bolivia, destacó que el documento es una radiografía de lo que ocurre con temas de energía, abarcando género, equidad, justicia, derechos y que coincide con esta época de crisis. Asimismo, recalcó que la energía es un derecho humano, y no se puede trabajar una transición energética sin justicia socioambiental y sin participación ciudadana.

La presentación del documento: “Sociedad y energía construyendo la transición energética desde los pueblos y comunidades. Casos: Brasil, Perú y Bolivia”, fue trabajado e impulsado por las organizaciones, Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (Perú), Grupo de Trabajo de Cambio Climático y Justicia (Bolivia) y el Fórum de Mudanças Climáticas e Justiça Socioambiental (Brasil).